Dios Rescata

por Beatrice Jean-Baptiste

1 Crónicas 16:35

Y decid: Sálvanos, oh Dios, salud nuestra: Júntanos, y líbranos de las gentes, Para que confesemos tu santo nombre, Y nos gloriemos en tus alabanzas.

Lloré hasta que se me acabaron todas las fuerzas.

Mi hermana me había llamado para decirme que mamá necesitaba una cirugía cerebral de emergencia. Sus dolores de cabeza eran mucho más graves de lo que pensábamos.

Todo sucedió muy rápido; En un fin de semana. Parecía que estábamos en una pesadilla de la cual no podiamos despertar. Mi corazón se desplomó porque la cirugía era riesgosa y yo estaba a kilómetros de distancia.

Existía la posibilidad de que nuestra madre pudiera despertar de la cirugía y no recordarnos y de ser incapaz de vivir una vida activa. Toda nuestra familia quedó devastada, pero mamá se aferró a su fe. Ella tuvo esperanza.

¡Dios liberó a mi madre! Pudo haber muerto ese día, pero Dios la rescató.

Después de la cirugía, su camino hacia la recuperación fue difícil, pero agradecimos que su memoria estuviera intacta. A pesar de los altibajos, Dios la libró y restauró su salud.

En 1 Crónicas 16, el pueblo de Dios entona un cántico de agradecimiento porque Dios los había liberado y había restaurado algo precioso. Él había llegdo a su rescate una vez más y mientras reflexionaban sobre la bondad divina, sus corazones resonaban de gratitud por su salvación.

¡Alabemos a Dios ¡Él nos ha librado y restaurado de incontables maneras!


Reflexión

¿Cuándo fue la última vez que Dios vino a mi rescate? ¿Cómo me ha librado recientemente? ¿Cómo le he mostrado mi gratitud?


Plegaria

Señor Celestial, gracias por librarme cuando todo estaba en mi contra y por eso, con gratitud alabo tu santo nombre. En el nombre de Jesús oro, Amén.