Aceptación Sin Excepciones

por Beatrice Jean-Baptiste

Juan 13:20

De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.

El capítulo trece de Juan comienza en vísperas de la fiesta de la Pascua.

Jesús sabía que se acercaban sus últimas horas. En un acto de amor, se humilló y lavó los pies de sus discípulos. Aunque Él debería haber sido servido como su Líder y Maestro, Jesús sirvió a los demás y dio ejemplo de amor fraternal.

En ese momento, dejaron de lado sus diferencias y confraernizaron.

Jesús sabía que Judas lo traicionaría, Pedro lo negaría y los discípulos restantes lo abandonarían. Esta predicción no impidió que Jesús mostrara su amor eterno por la humanidad.

Como hijos de Dios, estamos llamados a seguir los pasos de Jesús.

En el versículo de hoy se nos anima a amar a nuestros hermanos en la fe sin excepción. Cuando aceptamos a los que siguen a Cristo, también estamos aceptando a Cristo. Al hacerlo, ejemplificamos su corazón de humildad y amor.

Jesús nos llama a amar incondicionalmente y a servir con sinceridad, a pesar de las diferencias que existan entre nosotros como creyentes, tal como lo hizo Él hace tiempo atrás.

Jesús nos invita a vivir una vida de aceptación sin excepciones porque, en la familia de la fe, el amor fraternal está en el corazón del cristianismo.


Reflexión

¿Cómo puedo mostrar el amor de Cristo a otros cristianos?


Plegaria

Dios Todopoderoso, ayúdame a representarte ante los demás de tal manera que Cristo sea glorificado y los corazones sean atraídos a tu amor incomparable. En el nombre de Jesús oro, Amén.