Establecer Metas Con Dios

por Erica Cosgrove

Salmos 37:4

Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón.

Cuando estaba en la universidad, participé en varios viajes misioneros, pero uno en particular fue una lección sobre en quién, exactamente, me estaba deleitando: en Dios o en mí.

Un grupo de nosotros planeó ir a un viaje misionero a Indonesia durante las vacaciones de invierno. Desafortunadamente, ese mismo semestre me encontré con muletas.

A lo largo del semestre, le pedí a Dios que bendijera mis planes, pero terminé decepcionada cuando, una semana antes del viaje, mi médico me dijo que continuaría con las muletas y que no debería ir a Indonesia. Cuando realmente ví por qué estaba molesta de no poder ir, pronto me di cuenta de que había hecho el viaje sobre lo que yo iba a experimentar en lugar de cómo iba a servir a Dios.

Es muy fácil establecer metas y hacer planes y luego pedirle a Dios que los bendiga.

Sin embargo, si realmente me deleito en Dios, entonces comienzo preguntándole qué metas y qué planes tiene para mí.

Dios nos promete en el Salmo 37:4 que Él nos concederá los deseos de nuestro corazón cuando nos deleitemos en él. Cuando busco a Dios y permito que los deseos de mi corazón se alineen con los deseos del suyo sé, entoces, que él es mi deleite y él cumplirá esos deseos.


Reflexión

¿Mis metas actuales provienen de deleitarme en mí mismo o de deleitarme en Dios?


Plegaria

Querido Señor, permite que los deseos y metas de mi corazón sean un reflejo del deleite que encuentro en ti. En el nombre de Jesús oro, Amén.