El Beneficio De Estar Abrumado

por Heather Tietz

Proverbios 3:34

Ciertamente él escarnecerá á los escarnecedores, Y á los humildes dará gracia.

Un día, el pastor sueco, reverendo Carol Boberg, hizo una caminata por la orilla de su campo cuando una violenta tormenta eléctrica lo alcanzó y lo dejó varado.

Luego, repentinamente, la tormenta cesó. El sol brillante se abrió paso entre las nubes. Los pájaros retomaron sus cantos, y el reverendo, asombrado, cayó de rodillas en adoración por el intenso y hermoso poder de Dios.

A partir de esa tarde de humillación, él escribió la versión original del que es llamado el himno más amado del mundo: “How Great Thou Art” (Señor Mi Dios).

Tal vez sea muy amado porque dice en la forma de un canto lo que muchos de nosotros sentimos en nuestros corazones: la creación de Dios nos humilla. Nos recuerda nuestro limitado poder, nuestra limitada comprensión y nuestra enorme necesidad del gran Dios que creó todo.

La humildad es un buen lugar para estar.

La Palabra de Dios tiene recompensas para aquellos que lo reverencian. A las personas humildes se les promete la direccion de Dios (Salmo 25:9) y salvarlos de la aflicción (Salmo 18:27). Se les promete sabiduría (Proverbios 11:2) y gracia (Santiago 4:6). Dios ve a los humildes con distinción (Mateo 18:4) y les promete honor (Proverbios 18:12).

Nuestro mundo ofrece muchas oportunidades para encontrar la humildad.

La próxima vez que una de las grandes tormentas de la vida nos abrume, si reconocemos nuestra ineficiencia, podremos abrazar a Dios y las recompensas que Él promete por nuestra humildad.


Reflexión

¿Qué situaciones me han humillado? ¿Encontré la dirección, la salvación, la sabiduría o el honor de Dios al otro lado de mi humildad?


Plegaria

Querido Dios misericordioso, quiero ser humilde ante tus ojos. Reconozco que tú sabes lo que es mejor. Estoy deseoso de recibir las promesas que tienes para los humildes. En el nombre de Jesús oro, Amén.