No Hay Mayor Amor

por Katelyn Molloy

Romanos 8:31-32

¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Recuerdo un ejercicio que una vez un pastor juvenil hizo con mi grupo de jóvenes:

Nos pidió que imagináramos a un ser querido caminando sobre las vías del tren. ¡De pronto, un tren comienza a moverse por las vías y no hay tiempo para apartarse! ¿Saltaríamos frente a él para salvarlo?

Después de pensarlo un poco, la mayoría de nosotros dijimos “sí”.

“¿Y si fuera solo tu amigo?” preguntó el pastor.

Una vez más, la mayoría de nosotros dijimos que sí, que lo haríamos.

“¿Y si fuera tu enemigo?”

Nos quedamos en silencio.

“¿Todavía los salvarías?”

Debido al pecado, éramos enemigos de Dios. Y sin embargo, Él descendió a la tierra como el sacrificio perfecto y experimentó una terrible muerte en la cruz, para salvarnos de nuestros pecados.

“Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Jesús se dio a sí mismo gratuitamente. Él ofrece la salvación que le costó la vida a todos de forma gratuita. Todo lo que tenemos que hacer es creer en Él.

Dios demostró su amor por nosotros en la cruz, una vez y para siempre. Podemos confiar en Él y en su plan, incluso cuando el mundo parece desmoronarse.

Si nunca le has confiado nada a Dios antes de hoy, inténtalo. Él nunca te decepcionará.


Reflexión

¿Cuáles son algunas cosas que necesito poner en las manos de Dios hoy?


Plegaria

Querido Dios, gracias por morir por mí y salvarme. Por favor ayúdame a confiar en tu plan para mi vida. En el nombre de Jesús oro, Amén.