En Busca De La Gracia

por Beatrice Jean-Baptiste

1 Corintios 1:4

Gracias doy á mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús

¿Cuándo fue la última vez que expresaste gratitud por la gracia de Dios en la vida de alguien?

Como cristianos, tenemos la oportunidad de regocijarnos por la gracia de Dios en nuestras vidas y en la vida de los demás. Es muy importante estar atentos a la gracia puesta en acción.

Es fácil regocijarnos por la bondad de Dios en nuestras propias vidas, pero se necesita otro nivel de empatía para regocijarnos por la bondad de Dios en la vida de otra persona.

Las oportunidades para dar gracias en nombre de los demás están a nuestro alrededor. Como madre, puedes regocijarte por una persona que logra cobijar, adoptar o dar a luz a un niño tan esperado. Si estás sobrio, puedes regocijarte por una persona que está superando la adicción. Si su cáncer está en retroceso, da gracias a Dios por ese alguien que está en camino a la recuperación.

La gracia de Dios abunda y las oportunidades para regocijarnos con los demás son infinitas; pero tenemos que ser conscientes de ellas. La Biblia nos dice que todo el cielo se regocija cuando una persona entrega su vida a Jesús, permitiéndole experimentar la gracia suprema de la salvación. La gracia de Dios es el regalo más grande que podemos experimentar y cuando extendemos la gracia de Dios a sus otros hijos, la gratitud se desborda.


Reflexión

¿Cómo he visto la gracia de Dios aparecer en la vida de otra persona? ¿Cómo puedo hoy estar atento a la Gracia de Dios?


Plegaria

Bondadoso Dios, gracias por extenderme gracia libremente, para que pueda hacer lo mismo con los demás. Que el amor que les muestro les haga regocijarse por tu bondad en sus vidas. En el nombre de Jesús oro, Amén.