por Beatrice Jean-Baptiste
Y los ha henchido de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de artificio, y de invención, y de recamado en jacinto, y en púrpura, y en carmesí, y en lino fino, y en telar; para que hagan toda labor, é inventen todo diseño.
Dios nos ha dado a cada uno la asombrosa capacidad de crear algo maravilloso para agregar a la belleza de la Tierra.
Hay un talento que posees y sólo tú puedes ejercerlo con tu singularidad y creatividad.
Así como una pequeña abeja contribuye al ecosistema de nuestro mundo al ser el mayor polinizador de cultivos alimentarios del mundo, el papel que desempeñas en la creación de Dios es mucho mayor de lo que piensas y es muy necesario.
Tus talentos, habilidades y dones no son una coincidencia; son por diseño. La creatividad que reside dentro de ti refleja la sabiduría de Dios al crearte, eres su obra maestra.
En Éxodo 35, encontramos a dos hombres creativos que usaron los talentos que Dios les había dado para glorificarlo: Bezaleel y Aholiab. No eran sacerdotes, profetas ni oradores públicos. Eran artesanos escogidos por Dios para trabajar creativamente en el Templo. La Biblia dice que Bezaleel fue lleno del Espíritu de Dios para realizar la obra creativa de Dios como principal artesano del Templo y para enseñar a otros el oficio.
Dios tiene un llamado específico, especial y apartado sobre tu vida. Él te creó para crear, de modo que tus talentos promuevan su reino e inspiraren a otros a hacer lo mismo como Bezaleel y Aholiab.
¿Por qué mis talentos son una forma de la sabiduría de Dios? ¿Cómo puedo usar mis talentos para servir a los demás hoy?
Dios Creador, gracias por bendecirme con talentos, dones y habilidades que solo yo puedo hacer a mi especial manera. Ayúdame a usar mis talentos para glorificarte como lo hicieron Bezaleel y Aholiab. En el nombre de Jesús oro, Amén.