“¡Tranquilízate, Capitán Feliz!”

por Ami Hendrickson

Juan 6:63

El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida.

Los controladores de tráfico aéreo tienen una enorme responsabilidad.

Las indicaciones que dan mantienen seguras a miles de personas todos los días. No importa si a la gente le gustan o no. Lo que importa es que los pilotos las escuchen y hagan exactamente lo que les dicen.

En 2014, tuvo lugar la siguiente conversación entre un controlador de tráfico aéreo en el aeropuerto de Atlanta y un piloto de avión que se disponía a aterrizar.

El controlador de tránsito aéreo nombró al avión y dijo: “se supone que deberías estar en Mike” (Ruta de rodaje M).

“Voy allí ahora mismo”, dijo el piloto.

“Parece que te uniste a Lima” (Calle de Rodaje L).

El piloto se puso furioso. ¡Vamos a rodar por aquí de la manera que a yo quiera! ¡No me gusta tu actitud!”

“No es actitud”, dijo el controlador. “Es mi trabajo corregirte si te equivocas”.

El piloto comenzó a discutir, haciendo una rabieta como un niñito hasta que intervino otro piloto. “Tranquilízate, Capitán Feliz”.

¡Cuán a menudo somos como el primer piloto: en el lugar equivocado, tal vez incluso poniéndonos en peligro a nosotros mismos y a los demás, pero eligiendo discutir con Aquel que ve el cuadro completo! El versículo de hoy nos recuerda que Jesús es nuestro Controlador de Tránsito Aéreo.

Nuestras vidas dependen de sus palabras. Todo lo que tenemos que hacer es calmarnos, escucharlo y hacer exactamente lo que Él dice.


Reflexión

¿Cuándo he discutido con la Palabra de Dios? ¿Cuál fue la razón de mi argumento?


Plegaria

Querido Dios, por favor llévame a donde necesitas que esté. Ayúdame a no discutir contigo, o tratar de seguir mi propio camino. Quiero escuchar tus palabras y obedecerlas. Siempre. En el nombre de Jesús oro, Amén.