Palabras Por Las Cuales Vivir

por Ami Hendrickson

Mateo 28:20

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Lisa, la amiga de mi hija, memoriza como pasatiempo las últimas palabras que las personas mencionan.

Considera a Lady Nancy Astor, por ejemplo, quien se despertó de un irregular y largo sueño para encontrar su habitación llena de seres queridos a lo que se preguntó en voz alta: “¿Me estoy muriendo o es este mi cumpleaños?”

La actriz Ethel Barrymore, amable hasta el final, dijo: “¿Están todos felices? Quiero que todos sean felices. Sé que yo soy feliz”.

“Amigos, aplaudan”, dijo Ludwig von Beethoven, el compositor, “la comedia ha terminado”.

La novelista Charlotte Brontë, casada hacía menos de un año, suplicó: “Oh, no voy a morir, ¿verdad? Él no ha de separarnos, hemos sido tan felices”.

El general John Sedgwick, un comandante de la Unión durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, murió en la batalla exclamando: “No pudieron darle a un elefante a esta distancia”.

Y el escritor William Sydney Porter, conocido por muchos como O. Henry, ordenó: “Enciendan las luces, no quiero irme a casa en la oscuridad”.

El versículo de hoy contiene las últimas palabras que Jesús pronuncia en el Evangelio de Mateo. Ya ha resucitado, pero sabe que su tiempo en la tierra ha terminado. Debe ir a casa con Su Padre. Y anhela poder volver a ver a Sus amigos, pronto. Entonces, Él habla palabras que sabe que recordarán hasta que nos reunamos todos.

Nos recuerda que mantengamos los ojos abiertos, que sigamos Sus mandamientos y promete que nunca nos dejará. ¡Qué maravillosas palabras por las cuales vivir!


Reflexión

¿Cuáles me gustaría que fueran mis últimas palabras? ¿Hablaría de Jesús y de su amor por mí?


Plegaria

Querido Señor, deja que mis palabras siempre se pronuncien pensando en ti. Gracias por nunca dejarme. En el nombre de Jesús oro, Amén.