En Donde Jesús Es Ilegal

por Heather Tietz

Proverbios 14:32

Por su maldad será lanzado el impío: Mas el justo en su muerte tiene esperanza.

Corea del Norte ha sido descrita como una prisión, un lugar parecido a la muerte donde los residentes están atrapados, incapaces no solo de cruzar la frontera, sino que aún tienen prohibido viajar dentro de su país.

El gobierno maneja toda la televisión y supervisa todos los medios. No hay acceso público a Internet. Porque su dictador se presenta en su país como un ser supremo, cualquier dios es su competidor, cualquier honor de deidad es traición. Así que las Biblias, las iglesias y las reuniones de oración son ilegales. Jesús es contra la ley.

Pero Jesús ESTÁ en Corea del Norte. Sin espectáculo navideño, coros o literatura cristiana, Jesús es amado. La fe en Él, simple y llanamente, está fortaleciendo a sus seguidores.

Muchos cristianos en Corea del Norte han encontrado tal refugio en Jesús que no ven sus vidas como prisioneras. El jefe de Voice of the Martyrs Korea (Voz de los Mártires en Corea) dice que Dios se ha acercado a los norcoreanos de una manera que “el resto de nosotros ni siquiera podemos imaginar a plenitud”.

Un cristiano allí confesó: “No tenemos dinero ni libertad, pero tenemos a Cristo y hemos descubierto que Él es suficiente”.

Donde el mundo democrático ve una prisión, muchos cristianos norcoreanos han encontrado refugio. Incluso en el país que prohibe a Dios, Dios ha provisto un lugar de consuelo en Él.

Seguramente Él también puede ser nuestro refugio.


Reflexión

¿Cuándo es que Dios ha sido un refugio para mí en el pasado? ¿Qué podría serme más útil para permanecer conectado a Él en tiempos de dificultad: escribir un diario, orar, cantar música de alabanza, meditar en los Salmos o estar a cuentas con un amigo?


Plegaria

Querido Dios, por favor recuérdame que debo acudir primero a ti en el tiempo de la prueba. Tú proporcionas la paz interior que no puedo encontrar en ningún otro lugar. Gracias por ser mi refugio hasta en el peor de los lugares. En el nombre de Jesús oro, Amén.