por Darla Noble
Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
No hace mucho tiempo, mi familia tenía pocas esperanzas de que yo pasara de esa noche, pero lo hice. Dos semanas después, los médicos dijeron una vez más que no podían hacer nada, que dependía de Dios si yo vivía o moría.
Viví. ¡Alabado sea el Señor!
Sin embargo, me dijeron que cuando esto vuelva a pasar, mi cuerpo no podrá defenderse. Fallará.
Saber eso a veces logra entristecerme un poco. Hay muchas cosas que me gustaría ver y experimentar con mi esposo, mis hijos y nietos. Pero también puedo decir honestamente que estoy completamente en paz con lo que sea que Dios decida hacer, sin importar cuánto tiempo decida darme.
Sé, como dijo el salmista, que mis días estaban contados para mí mucho antes de que naciera (Salmo 139:16). También sé que los caminos y los tiempos de Dios son perfectos. Sé que cuando mi corazón y mi carne fallen, mi espíritu no fallará. Cuando Jesús regrese, viviré con Dios mi Padre y Jesús mi Salvador por toda la eternidad.
Oro para que permitas que Dios te dé su paz con respecto a la vida y la muerte. Aunque nuestros cuerpos puedan fallar, oro para que nuestros espíritus nunca lo hagan.
¿Qué cosas respecto a Dios fortalecen mi corazón?
Querido Dios, por favor dame la habilidad de abrazar y disfrutar el presente mientras vivo y anticipo el futuro, un futuro en el cielo contigo. En el nombre de Jesús oro, Amén.