por Pastor Ken
Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
Cuando la vida me abruma y no sé qué hacer, voy al parque cerca de un lago cercano.
Los árboles están verdes y los pájaros cantan. El lago está en paz.
Camino con Jesús y hablo de todo lo que me pasa.
Recientemente, le agradecí por tantas cosas que ha hecho. Expresé un agradecimiento especial por los amigos, por un viaje realizado en estos días, por la buena comida y los buenos momentos compartidos.
Di gracias a Dios no solo por curar a mi esposa de una terrible enfermedad que la aquejaba apenas pocos años atrás, sino porque continua saludable y por las personas que han contribuido a ello.
Oré por mis hijos, pidiéndole a Dios que los bendiga, que los proteja y guíe sus caminos.
Y oré por ti. Todos los días le pido a Dios que bendiga a las personas que usan esta aplicación, que leen estas palabras, que buscan caminar más cerca de Él.
Hermosos recuerdos de oraciones contestadas fortalecen continuamente mi vida.
Después de hablar con Jesús durante una media hora, salí del parque. Ya no me sentía abrumado. Jesús había sido mi Torre Alta. Él me animó y me llenó de energía para enfrentar cualquier problema que se avecine.
Deja que Jesús sea tu Torre Alta. ¡Que tengas un gran día con Él!
Cuando estoy abrumado por los problemas, ¿cómo puedo tener a Jesús como mi Torre Alta?
Dios santo, gracias por escucharme cuando te invoco. Gracias por cambiar mis momentos difíciles en oportunidades edificantes. En el nombre de Jesús oro, Amén.