Gracias Por Los Problemas

por Ami Hendrickson

1 Juan 2:17

Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

El nuevo y joven pastor observó cómo el Cadillac entraba en el estacionamiento de su pequeña iglesia en Nashville, Tennessee.

De ella salió una mujer de mediana edad: la mera personificación del éxito. Sus joyas — que valían más que el salario anual del pastor — eran deslumbrantes. Su abrigo de piel era tan largo que casi llegaba al suelo. Su ropa y botas caras atestiguaban su participación en la industria de la música country. Se acercó a él, sin tener idea de que ella era la primera persona a la que debía de aconsejar.

“Tengo todo tipo de problemas”, dijo ella.

“¿Problemas financieros?” preguntó el pastor.

“No.”

“¿Salud?”

“No.”

“¿Cuál es su principal problema entonces?”

“No sé.”

“¿Alguna vez le diste gracias a Dios por tus problemas?” preguntó el predicador.

La mujer — cantante y compositora Marijohn Wilkin — salió de la iglesia y condujo a casa. Se sentó frente al piano y comenzó a entonar un canto que le vino a la mente: el coro completo de “Un día a la Vez” (One Day at a Time).

La canción que resultó es por mucho considerada el mayor éxito del género musical Gospel de la década de 1970. Ha ganado numerosos premios y ha sido grabada cientos de veces.

Al igual que Wilkin, podemos reconocer que tenemos problemas incluso cuando parece que lo tenemos todo.

Pero cuando ponemos nuestras vidas y nuestros talentos en las manos de Dios — agradeciéndole incluso por los problemas que ha puesto en nuestro camino — Él está listo y dispuesto a usarnos para bendecir al resto de sus hijos.


Reflexión

¿Por cuál de mis problemas daré gracias a Dios hoy?


Plegaria

Querido Dios, tengo todo tipo de problemas. Ayúdame a ver que Tú eres la Respuesta para todos ellos. En el nombre de Jesús oro, Amén.