Suficientemente Rico Para Dar

por Erica Cosgrove

1 Timoteo 6:17-19

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen; Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano á la vida eterna.

Algunos de los obsequios más impactantes que he recibido provienen de aquellos que no tienen mucho.

Recuerdo multiples veces que durante mis años universitarios dos de mis amigos más cercanos, una pareja de esposos, me dieron una donación para un viaje misionero, unos zapatos nuevos que necestaba desesperadamente, o una ofrenda financiera de amor. Lo que hizo que estos regalos resaltaran fue que ellos eran estudiantes al igual que yo, luchando para lograr que nos alcance, pero estaban dispuestos a compartir lo poco que tenían.

En 1 Timoteo 6: 17-19, Pablo instruye a los ricos a no aferrarse a sus riquezas. Los anima a confiar en Dios, invertir en hacer buenas obras y estar dispuestos a compartir lo que tienen.

La idea principal detrás de su instrucción es que almacenar tesoros para nosotros mismos aquí no nos sirve de nada. Debemos mirar hacia el cielo y almacenar tesoros allí. Este tipo de actitud debe aplicarse a todos los cristianos. Todos somos ricos en comparación con muchos otros.

Debemos vivir con una actitud dispuesta a buscar el bien de los demás, incluso si eso significa renunciar a una parte de nuestro dinero para ayudar a alguien que cuenta con menos. La forma en que elegimos gastar nuestro dinero debe reflejar el hecho de que miramos más hacia la eternidad que hacia nuestra vida presente.


Reflexión

¿He presentado a Dios cómo uso mi dinero? ¿Cuál ha sido el resultado?


Plegaria

Querido Dios, por favor ayúdame a relacionarme con el dinero de una manera que te ponga a ti, a tu reino y a tus hijos en primer lugar. En el nombre de Jesús oro, Amén.