por Darla Noble
El que hizo la tierra con su potencia, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su prudencia.
Tuvimos una granja durante muchos años.
Teníamos varios cientos de ovejas hembras y un invernadero donde cultivé plantas de jardín e inusuales plantas de interior. Además, nuestra granja formaba parte del programa de agroturismo de nuestro estado, que es una forma elegante de decir que la gente llamaría para programar una visita guiada (tour), recibir un “curso intensivo” de agricultura y disfrutar de algunas experiencias agrícolas.
Al dar indicaciones para llegar a nuestro lugar, siempre terminaba diciendo: “Verás el gran granero cerca de la carretera y un campo lleno de ovejas. Imposible que no lo veas”.
Lo mismo es cierto cuando se trata de ver el poder de Dios y sentir su belleza e imaginación cuando miras su creación.
Imposible que no lo veas cuando ves la perfección de los pequeñitos dedos de las manos y los pies de un bebé recién nacido y la forma en que “simplemente conocen” a mamá. Imposible que no lo veas cuando ves el océano entrando y saliendo de la orilla de la playa. Imposible que no lo veas en el color brillante de las zinnias y el olor embriagador de la madreselva. Imposible que no lo veas cuando ves a una pareja octogenaria que siguen tomados de la mano y sonriendo, por, y, a pesar de todos los años de vida que han vivido juntos.
Si abres los ojos, simplemente es imposible que no veas el mundo que Él ha establecido o el hecho de que eres parte de él.
¿Qué haré esta semana para expresar mi agradecimiento por lo que Dios ha creado para mí?
Dios Todopoderoso, gracias por cada cosa hermosa y bendita en tu creación. Te amo. En el nombre de Jesús oro, Amén.