por Darla Noble
Bendice, alma mía, á Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Tengo que ser honesta contigo. Necesito que pasen cosas buenas en mi vida.
Las personas a las que quiero mucho me han lastimado profundamente y no sienten remordimiento. No es la primera vez que lo hacen, y como siempre lo dejé pasar y seguí como si nada, estoy segura de que eso es lo que esperan esta vez.
Pero esta vez le pido a Dios que me bendiga con algo mejor que eso.
Le pido a Dios que me bendiga con la curación de la enfermedad de la auto-duda. Le pido que me bendiga con personas en mi vida que me traten con la misma bondad y misericordia que les muestro a ellos y a los demás. Le pido que me permita sentir la paz y el gozo que provienen de saber que estoy viviendo una vida que le agrada a él, para poder elevarme por encima del dolor y la angustia. Le pido que satisfaga mi deseo de cosas buenas con lo que él sabe que me convienen.
Le estoy pidiendo que haga lo mismo por ti.
Todos tenemos ideas de las cosas buenas con las que queremos que Dios nos bendiga, pero las mejores cosas que podemos pedirle son las cosas que él sabe que son buenas para nosotros.
¿Cuáles son los deseos de mi corazón? ¿Cómo podría Dios satisfacer esos deseos con cosas que sabe que son buenas? ¿Cómo me sentiré si las bendiciones de Dios para mí difieren de las que yo anhelo?
Querido Dios, por favor sana mi corazón del pecado y del egoísmo. Bendíceme con las cosas que crean en mí un corazón bueno y limpio para que pueda ser más como tú. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.