por Darla Noble
No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo tiempo: Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.
“Teme al Señor en todo tiempo”, dice Salomón.
Sólo cuando aceptas a Jesús como tu Salvador puedes tener una vida completamente nueva, una vida que llena tu corazón, alma y mente con el gozo indescriptible de las bendiciones de Dios y la calidez de su amor incondicional. Es una vida con el punto de vista que conduce a la eternidad en el cielo. Es el único final real y perdurable de “felices para siempre”.
Si no has aceptado a Jesús como Salvador, hazlo ahora. No ganas nada con esperar. Pide a Dios que abra tu corazón, alma y mente a las palabras de la Biblia para que puedas ver la verdad sobre quién es Jesús y lo que hizo por ti a través de su nacimiento, su ministerio, su muerte, su sepultura y su resurrección.
Si ya lo aceptaste como tu Salvador, deshazte de cualquier ambivalencia que tengas en tu relación con Él. Deja de dar por sentada tu salvación y mira a Jesús con ojos de admiración y asombro. Tómate el tiempo para ver tu vida con Él bajo una luz más brillante y experimenta toda la vida nueva que promete cuando pones por completo tu fe y confianza en Él.
El Salvador que nunca ha fallado te conducirá a obtener una vida victoriosa hoy, mañana y para siempre (Juan 16:33, Hebreos 13:8).
La única esperanza para mí de tener una vida victoriosa es con Cristo. ¿Cómo puedo acercarme aún más a Jesús que me ama tanto?
Querido Dios, gracias por la gran esperanza en Jesús. Quiero mantener esta conexión íntima y dulce con Él durante todo el día. En el nombre de Jesús oro, Amén.