por John Michalak
Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los impíos será extirpada.
Se ha dicho: “Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”.
Pasamos demasiado tiempo obsesionados con el mal que nos rodea. Hay tanto odio. Tanta violencia. Tanta gente mintiendo y aprovechándose de los demás. Tanta desesperanza y comportamiento tonto. Vivimos con el temor de que quizás haya más mal que bien en el mundo.
Pero, como saben, la luz más pequeña vence a la oscuridad más grande. Este es un hecho básico no solo en nuestro mundo físico, sino también en el ámbito moral y espiritual. La oscuridad solo puede vencernos si nos negamos a encender nuestra vela.
Tú decides.
No puedes vivir tu vida pasivamente esperando que el mundo cambie, o desesperándote de que nunca lo hará. Debes apartarte del mal y hacer el bien. Llena tu corazón y tu mente con la luz de las Escrituras. Declara las grandes obras de Dios. Pasa cada día buscando compartir su luz con otros, habla sus palabras de vida, sirve a otros con tu tiempo, talentos y tesoro.
Hay esperanza y promesa en la luz de Dios. Tú puedes ser quien entregue esa esperanza a la oscuridad de un mundo perdido. La decisión es tuya…. ¿Encenderás el fósforo?
¿Cuánto tiempo dedico a pensar en los males del mundo en comparación con el tiempo que dedico a la luz de la esperanza y la promesa de Dios? Hoy me comprometeré a pasar más tiempo recibiendo y compartiendo la luz de Dios.
Querido Señor Dios, por favor ayúdame a alejarme del mal y abrazar tu luz. Haz brillar la luz de tu amor en cada rincón de mi vida. Ayúdame a vivir sólo para ti. En el nombre de Jesús oro, Amén.