Paz A Través De La Gratitud

por Erica Cosgrove

Filipenses 4:6-7

Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.

Cuando yo era niña, solía pensar que este versículo estaba diciendo que había que dar gracias por todo. Estaba tan incómoda con ese pensamiento. ¿Por qué daría gracias por esas cosas que sucedían que eran injustas o que dolían?

Afortunadamente, eso no es lo que este versículo nos dice que hagamos, pero a veces su consejo es casi tan difícil.

Debemos vivir en un estado de agradecimiento, haciendo real nuestra gratitud con Aquel que nos provee. La gratitud es una práctica que utilizamos para centrarnos en lo que Dios ha hecho por nosotros y agradecerle por ello. La gratitud es una característica que desarrollamos cuanto más practicamos la acción de gracias. Somos nosotros viviendo en un estado de disposición para mostrar gratidud o aprecio y para devolver la bondad dada.

Jesús quiere que encontremos la paz de la que tanto habla, la paz que solo Él puede dar (Juan 14:27).

Los versículos de hoy nos dan una manera de alcanzar esa paz. Debemos acercarnos a Jesús en oración, ofreciendo nuestras peticiones, pero también ofreciendo nuestra gratitud. Así como es difícil estar molesto cuando estás sonriendo, es difícil estar sin paz cuando estás entregado a Dios y conscientes de su constante presencia en agradecimiento.


Reflexión

¿Cómo puedo empezar a hacer de la gratitud un estilo de vida?


Plegaria

Querido Dios, gracias por ofrecerme tu regalo de paz. Por favor, ayúdame a aprender a aceptar plenamente este regalo viviendo en gratitud. En el bendito nombre de Jesús oro, Amén.