por Katelyn Molloy
Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas.
Un corazón agradecido es un regalo de Dios.
Puede ayudarte a apreciar plenamente los buenos momentos, así como a aguantar en los momentos difíciles. Dios quiere que seamos felices y el gozo que nos da puede ayudarnos a sostenernos en cualquier tipo de circunstancia.
Dios nos colma de regalos todos los días, incluso si no nos damos cuenta. Aunque los obsequios grandes, extravagantes e inusuales suelen ser los que más se reconocen, Él da pequeños obsequios todos los días que a menudo pasan desapercibidos.
Tómate un momento para pensar en todos los maravillosos regalos que Dios te ha dado hoy:
Él te despertó.
Pintó el cielo con un lindo amanecer, o envió lluvia para regar la tierra.
Te dio la naturaleza para admirar.
Te dio la capacidad de dar gracias.
Pero lo más importante es que Él dio a Su único Hijo como rescate por ti.
Nuestro Dios es verdaderamente un Dios maravilloso.
Desde el regalo más pequeño hasta el más grande, Dios nos está colmando de su amor. Hay tantas cosas por las cuales agradecerle.
Intenta dedicar unos minutos cada día pensando en todos los maravillosos regalos que Dios nos da — y nos sigue dando — a cada uno de nosotros.
¿Cuáles son algunas maneras en que puedo expresar hoy mi agradecimiento al Señor? ¿Cómo puedo asegurarme de agradecerle con todo mi corazón?
Querido Dios, gracias por darnos el regalo de Tu Hijo y por salvarnos. Gracias por Tu amor y misericordia. Por favor, cultiva hoy en mí un corazón agradecido. En el nombre de Jesús oro con gratitud, Amén.